Y en principio desprovista de sentido. Todo aquello que no hacemos por motu proprio debería ser incondicionalmente desechado de nuestro índice de intenciones diario. De esta forma viviríamos exclusivamente por y para nosotros mismos. Lo demás se convertiría automáticamente en ajeno y por tanto, insignificante. Pero enajenar todo aquello enajenable no es una tarea sencilla. Y si hay algo hacia lo que el ser humano, de una forma u otra, se acaba inclinando, ese algo es sin duda la comodidad. Por ello esta apertura precipitada. Porque en este caso, lo más cómodo, ha sido caer en la influencia ajena y por tanto abandonar el motu proprio. No he decidido yo crear un espacio bautizado como "Diaro Unilateral". Lo ha decidido todo aquel y/o aquello que a día de hoy no me ha permitido enajenar lo enajenable. Tal vez lo haga desde aquí, pese a que, quizá, todo elemento enajenable jamás llegue a tomar conciencia de ello...
Lo cierto es que simplemente quería decir que, si por casualidad caeis aquí, sed bienvenidos.
Insignificante es una palabra un poco exagerada, contando que ablas de intenciones o actos de vidas, que tienen su propia historia y esfuerzo y que, por alguna extraña razon, han decidido intentar entrar en tu mundo, en ti.
ResponderEliminarMe parece que debes empezar a olvidar el motu propio, a pesar que sin este te dañaran muchas veces, evitaras perder gente que puede ser realmente valiosa en tu paso por la vida.
por lo que atañe a enajenar lo enajenable... sigo sin verle el sentido, ea, y me quedo tan ancho.